Verbum Domini ES 123

La Palabra y la alegría


123 Cuanto más sepamos ponernos a disposición de la Palabra divina, tanto más podremos constatar que el misterio de Pentecostés está vivo también hoy en la Iglesia de Dios. El Espíritu del Señor sigue derramando sus dones sobre la Iglesia para que seamos guiados a la verdad plena, desvelándonos el sentido de las Escrituras y haciéndonos anunciadores creíbles de la Palabra de salvación en el mundo. Volvemos así a la Primera carta de san Juan. En la Palabra de Dios, también nosotros hemos oído, visto y tocado el Verbo de la Vida. Por gracia, hemos recibido el anuncio de que la vida eterna se ha manifestado, de modo que ahora reconocemos estar en comunión unos con otros, con quienes nos han precedido en el signo de la fe y con todos los que, diseminados por el mundo, escuchan la Palabra, celebran la Eucaristía y dan testimonio de la caridad. La comunicación de este anuncio –nos recuerda el apóstol Juan– se nos ha dado «para que nuestra alegría sea completa» (1Jn 1,4).

La Asamblea sinodal nos ha permitido experimentar también lo que dice el mensaje joánico: el anuncio de la Palabra crea comunión y es fuente de alegría. Una alegría profunda que brota del corazón mismo de la vida trinitaria y que se nos comunica en el Hijo. Una alegría que es un don inefable que el mundo no puede dar. Se pueden organizar fiestas, pero no la alegría. Según la Escritura, la alegría es fruto del Espíritu Santo (cf. Ga Ga 5,22), que nos permite entrar en la Palabra y hacer que la Palabra divina entre en nosotros trayendo frutos de vida eterna. Al anunciar con la fuerza del Espíritu Santo la Palabra de Dios, queremos también comunicar la fuente de la verdadera alegría, no de una alegría superficial y efímera, sino de aquella que brota del ser conscientes de que sólo el Señor Jesús tiene palabras de vida eterna (cf. Jn Jn 6,68).

Mater Verbi et Mater laetitiae


124 Esta íntima relación entre la Palabra de Dios y la alegría se manifiesta claramente en la Madre de Dios. Recordemos las palabras de santa Isabel: «Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá» (Lc 1,45). María es dichosa porque tiene fe, porque ha creído, y en esta fe ha acogido en el propio seno al Verbo de Dios para entregarlo al mundo. La alegría que recibe de la Palabra se puede extender ahora a todos los que, en la fe, se dejan transformar por la Palabra de Dios. El Evangelio de Lucas nos presenta en dos textos este misterio de escucha y de gozo. Jesús dice: «Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen por obra» (8,21). Y, ante la exclamación de una mujer que entre la muchedumbre quiere exaltar el vientre que lo ha llevado y los pechos que lo han criado, Jesús muestra el secreto de la verdadera alegría: «Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen» (11,28). Jesús muestra la verdadera grandeza de María, abriendo así también para todos nosotros la posibilidad de esa bienaventuranza que nace de la Palabra acogida y puesta en práctica. Por eso, recuerdo a todos los cristianos que nuestra relación personal y comunitaria con Dios depende del aumento de nuestra familiaridad con la Palabra divina. Finalmente, me dirijo a todos los hombres, también a los que se han alejado de la Iglesia, que han abandonado la fe o que nunca han escuchado el anuncio de salvación. A cada uno de ellos, el Señor les dice: «Estoy a la puerta llamando: si alguien oye y me abre, entraré y comeremos juntos» (Ap 3,20).

Así pues, que cada jornada nuestra esté marcada por el encuentro renovado con Cristo, Verbo del Padre hecho carne. Él está en el principio y en el fin, y «todo se mantiene en él» (Col 1,17). Hagamos silencio para escuchar la Palabra de Dios y meditarla, para que ella, por la acción eficaz del Espíritu Santo, siga morando, viviendo y hablándonos a lo largo de todos los días de nuestra vida. De este modo, la Iglesia se renueva y rejuvenece siempre gracias a la Palabra del Señor que permanece eternamente (cf. 1P 1,25 Is Is 40,8). Y también nosotros podemos entrar así en el gran diálogo nupcial con que se cierra la Sagrada Escritura: «El Espíritu y la Esposa dicen: “¡Ven!”. Y el que oiga, diga: “¡Ven!”... Dice el que da testimonio de todo esto: “Sí, vengo pronto”. ¡Amen! “Ven, Señor Jesús”» (Ap 22,17 Ap 22,20).

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 30 de septiembre, memoria de san Jerónimo, del año 2010, sexto de mi Pontificado.

BENEDICTUS PP. XVI




Notas

[1] Cf. Propositio 1.



[2] Cf. XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, Instrumentum laboris, 27.

[3] Cf. León XIII, Carta enc. Providentissimus Deus (18 noviembre 1893): ASS 26 (1893-94, 269-292; Benedicto XV, Carta enc. Spiritus Paraclitus (15 septiembre 1920): AAS 12 (1920), 385-422; Pío XII, Carta enc. Divino afflante Spiritu (30 septiembre 1943): AAS 35 (1943), 297-325.



[4] Propositio 2.

[5] Ibíd.

[6] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 2.

[7] Ibíd., 4.

[8] Cf. Entre otros documentos de distinta naturaleza, véase: Pablo VI, Carta ap. Summi Dei Verbum (4 noviembre 1963): AAS 55 (1963), 979-995; Id, Motu proprio Sedula cura (27 junio 1971): AAS 63 (1971), 665-669; Juan Pablo II, Audiencia General (1 mayo 1985):L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (5 mayo 1985), 3; Id., Discurso sobre la interpretación de la Biblia en la Iglesia (23 abril 1993): AAS 86 (1994), 232-243; Benedicto XVI, Discurso al Congreso Internacional por el 40 aniversario de la Dei Verbum (16 septiembre 2005): AAS 97 (2005), 957; Id., Ángelus (6 noviembre 2005): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (11 noviembre 2005), 6. Se tengan en cuenta también los documentos de la Pontificia Comisión Bíblica, De sacra Scriptura et Christologia (1984);Unidad y diversidad en la Iglesia (11 abril 1988); La interpretación de la Biblia en la Iglesia(15 abril 1993); El pueblo judío y sus sagradas Escrituras en la Biblia cristiana (24 mayo 2001); Biblia y moral. Raíces bíblicas del obrar cristiano (11 mayo 2008).

[9] Cf. Discurso a la Curia Romana (22 diciembre 2008): AAS 101 (2009), 49.

[10] Cf. Propositio 37.

[11] Cf. Pontificia Comisión Bíblica, El pueblo judío y sus sagradas Escrituras en la Biblia cristiana (24 mayo 2001).

[12] Discurso a la Curia Romana (22 diciembre 2008): AAS 101 (2009), 5.

[13] Cf. Ángelus (4 enero 2009): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (9 enero 2009), 1.11.

[14] Cf. Relatio ante disceptationem, I.

[15] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum sobre la divina revelación, 2.

[16] Carta enc. Deus caritas est (25 diciembre 2005), 1: AAS 98 (2006), 217-218.

[17] Instrumentum laboris, 9.

[18] Credo Niceno-Constantinopolitano: DS 150.

[19] San Bernardo, Homilia super missus est, 4, 11: PL 183, 86 B.

[20] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum sobre la divina revelación, 10.

[21] Cf. Propositio 3.

[22] Cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Dominus Iesus, sobre la unicidad y la universalidad salvífica de Jesucristo y de la Iglesia (6 agosto 2000), 13-15: AAS 92 (2000), 754-756.

[23] Cf. In Hexaemeron, 20, 5: Opera Omnia, V, Quaracchi 1891, p. 425-426; Breviloquium, 1, 8: Opera Omnia, V, Quaracchi 1891, p. 216-217.

[24] Itinerarium mentis in Deum, 2, 12: Opera Omnia, V, Quaracchi 1891, p. 302-303;Commentarius in librum Ecclesiastes, Cap. 1, vers. 11, Quaestiones, 2, 3: Opera Omnia, VI, Quaracchi 1891, p. 16.

[25] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 3; cf. Conc. Ecum. Vat. I, Const. dogm. Dei Filius, sobre la fe católica, cap. 2, De revelatione: DS 3004.

[26] Cf. Propositio 13.

[27] Comisión Teológica Internacional, En busca de una ética universal: nueva mirada sobre la ley natural (2009), 39.

[28] Cf. Summa Theologiae, I-II, q. 94, a. 2.

[29] Cf. Pontificia Comisión Bíblica, Biblia y moral. Raíces bíblicas del obrar cristiano (11 mayo 2008), nn. 13. 32. 109.

[30] Cf. Comisión Teológica Internacional, En busca de una ética universal: nueva mirada sobre la ley natural, 102.

[31] Cf. Homilía durante la Hora Tercia de la primera Congregación general del Sínodo de los Obispos (6 octubre 2008): AAS 100 (2008), 758-761.

[32] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 14.

[33] Carta enc. Deus caritas est (25 diciembre 2005), 1: AAS 98 (2006), 217-218.

[34] «Ho Logos pachynetai (o brachynetai)»: cf. Orígenes, Peri archon, 1, 2, 8: SC 252, 127-129.

[35] Homilía durante la misa de Nochebuena (24 diciembre 2006): AAS 99 (2007), 12.

[36] Cf. Mensaje final.

[37] Máximo el Confesor, Vida de María, 89: CSCO, 479, 77.

[38] Cf. Exhort. ap. postsinodal Sacramentum caritatis (22 febrero 2007), 9-10: AAS 99 (2007), 111-112.

[39] Audiencia General (15 abril 2009): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (17 abril 2009), 15.

[40] Cf. Homilía en la solemnidad de la Epifanía (6 enero 2009): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (9 enero 2009), 7. 11.

[41] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 4.

[42] Propositio 4.

[43] Subida del Monte Carmelo, II, 22.

[44] Propositio 47.

[45] Catecismo de la Iglesia Católica, 67.

[46] Cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, El mensaje de Fátima (26 junio 2000):L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (30 junio 2000), 10.

[47] Adversus haereses, IV, 7, 4: PG 7, 992-993; V, 1, 3: PG 7, 1123; V, 6, 1: PG 7, 1137; V, 28, 4: PG 7, 1200.

[48] Cf. Exhort. ap. postsinodal Sacramentum caritatis (22 febrero 2007), 12: AAS 99 (2007), 113-114.

[49] Cf. Propositio 5.

[50] Adversus haereses, III 24,1: PG7, 966.

[51] Homiliae in Genesim, 22: PG53, 175.

[52] Epistula 120, 10: CSEL 55, 500-5006.

[53] Homilae in Ezechielem, 1, 7, 17: CC 142, p. 94.

[54] «Oculi ergo devotae animae sunt columbarum quia sensus eius per Spiritum sanctum sunt illuminati et edocti, spiritualia sapientes… Nunc quidem aperitur animae talis sensus, ut intellegat Scripturas»: Ricardo de San Víctor, Explicatio in Cantica canticorum, 15: PL 196, 450 B. D.

[55] Sacramentarium Serapionis II (XX): Didascalia et Constitutiones apostolorum, ed. F.X. Funk, II, Paderborn 1906, p. 161.

[56] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 7.

[57] Ibíd., 8.

[58] Ibíd.

[59] Cf. Propositio 3.

[60] Cf. Mensaje final, II, 5.

[61] Expositio Evangelii secundum Lucam 6, 33: PL 15, 1677.

[62] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 13.

[63] Catecismo de la Iglesia Católica, 102. Cf. Ruperto de Deutz, De operibus Spiritus Sancti, I, 6: SC 131, 72-74.

[64] Enarrationes in Psalmos, 103, IV, 1: PL37, 1378. Afirmaciones semejantes en Orígenes,Iohannem V, 5-6: SC 120, p. 380-384.

[65] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 21.

[66] Ibíd., 9.

[67] Cf. Propositiones 5. 12.

[68] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 12.

[69] Cf. Propositio 12.

[70] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 11

[71] Propositio 4.

[72] Prol.: Opera Omnia, V, Quaracchi 1891, p. 5, 201-202.

[73] Cf. Discurso en el encuentro con el mundo de la cultura en el Collège des Bernardins de París (12 septiembre 2008): AAS 100 (2008), 721-730.

[74] Cf. Propositio 4.

[75] Cf. Relatio post disceptationem, 12.

[76] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 5.

[77] Propositio 4.

[78] Por ejemplo Dt 28,1-2.15.45; 32,1; de los profetas cf. Jr 7,22-28; Ez 2,8; 3,10; 6,3; 13,2; hasta los últimos: cf. Za 3,8. Para san Pablo, cf. Rm 10,14-18; 1 Ts 2,13.

[79] Propositio 55.

[80] Cf. Exhort. ap. postsinodal Sacramentum caritatis (22 febrero 2007), 33: AAS 99 (2007), 132-133.

[81] Carta. enc. Deus caritas est (25 diciembre2005), 41: AAS 98 (2006), 251.

[82] Propositio 55.

[83] Cf. Expositio Evangelii secundum Lucam 2, 19: PL 15, 1559-1560.

[84] Breviloquium, Prol., Opera Omnia, V, Quaracchi 1891, p. 201-202.

[85] Summa Theologiae, I-II, q. 106, a. 2.

[86] Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia (15 abril 1993), III, A, 3.

[87] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 12.

[88] Contra epistulam Manichaei quam vocant fundamenti, 5, 6: PL 42, 176.

[89] Cf. Audiencia General (14 noviembre 2007): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (16 noviembre 2007), 16.

[90] Commentariorum in Isaiam libri, Prol.: PL 24, 17.

[91] Epistula 52, 7: CSEL 54, 426.

[92] Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia (15 abril 1993), II, A, 1.

[93] Ibíd., II, A, 2.

[94] Homiliae in Ezechielem 1, 7, 8: PL 76, 843 D.

[95] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 24; cf. León XIII, Carta enc. Providentissimus Deus (18 noviembre 1893), Pars II, sub fine: ASS 26 (1893-94), 269-292; Benedicto XV, Carta enc. Spiritus Paraclitus (15 septiembre 1920), Pars III:AAS 12 (1920), 385-422.

[96] Cf. Propositio 26.

[97] Cf. Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia (15 abril 1993), A-B.

[98] Intervención en la XIV Congregación General del Sínodo (14 octubre 2008):L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (24 octubre 2008), 8; cf. Propositio 25.

[99] Discurso en el encuentro con el mundo de la cultura en el Collège des Bernardins de París (12 septiembre 2008): AAS 100 (2008): AAS 100 (2008), 722-723.

[100] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 10.

[101] Cf. Juan Pablo II, Discurso con motivo del 100 aniversario de la Providentissimus Deus y del 50 aniversario de la Divino afflante Spiritu (23 abril 1993): AAS 86 (1994), 232-243.

[102] Ibíd., n. 4: AAS 86 (1994), 235.

[103] Ibíd., n. 5: AAS 86 (1994), 235.

[104] Ibíd., n. 5: AAS 86 (1994), 236.

[105] Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia (15 abril 1993), III, C, 1.

[106] N. 12.

[107] Intervención en la XIV Congregación General del Sínodo (14 octubre 2008):L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (24 octubre 2008), 8; cf. Propositio 25.

[108] Cf. Propositio 26.

[109] Propositio 27.

[110] Intervención en la XIV Congregación General del Sínodo (14 octubre 2008):L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (24 octubre 2008), 8; cf. Propositio 26.

[111] Cf. ibíd.

[112] Ibíd.

[113] Cf. Propositio 27.

[114] Ibíd.

[115] Juan Pablo II, Carta enc. Fides et ratio (14 septiembre 1998), 55: AAS 91 (1999), 49-50.

[116] Cf. Discurso a la IV Asamblea nacional eclesial en Italia (19 octubre 2006): AAS 98 (2006), 804-815.

[117] Cf. Propositio 6.

[118] Cf. S. Agustín, De libero arbitrio, 3, 21, 59: PL 32, 1300; De Trinitate, 2, 1, 2: PL 42, 845.

[119] Congregación para la Educación Católica, Instr. Inspectis dierum (10 noviembre 1989), 26:AAS 82 (1990), 618.

[120] Catecismo de la Iglesia Católica, 116.

[121] Summa Theologiae, I, q. 1, a. 10, ad 1.

[122] Catecismo de la Iglesia Católica, 118.

[123] Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia (15 abril 1993), II, A, 2.

[124] Ibíd., II, B, 2.

[125] Discurso al mundo de la cultura en el Collège des Bernardins de París (12 septiembre 2008): AAS 100 (2008), 726.

[126] Ibíd.

[127] Cf. Audiencia General (9 enero 2008): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (11 enero 2008), 12.

[128] Cf. Propositio 29.

[129] De arca Noe, 2, 8: PL 176 C-D.

[130] Cf. Discurso al mundo de la cultura en el Collège des Bernardins de París (12 septiembre 2008): AAS 100 (2008), 725.

[131] Cf. Propositio 10; Pontificia Comisión Bíblica, El pueblo judío y sus sagradas Escrituras en la Biblia cristiana (24 mayo 2001), 3-5.

[132] Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 121-122.

[133] Propositio 52.

[134] Cf. Pontificia Comisión Bíblica, El pueblo judío y sus sagradas Escrituras en la Biblia cristiana (24 mayo 2001), 19; Orígenes, Homilía sobre Números 9,4: SC 415, 238-242.

[135] Catecismo de la Iglesia Católica, 128.

[136] Ibíd., 129.

[137] Propositio 52.

[138] Quaestiones in Heptateuchum, 2, 73: PL 34,623.

[139] Homiliae in Ezechielem, I, VI, 15: PL 76, 836 B

[140] Propositio 29.

[141] Juan Pablo II, Mensaje al rabino jefe de Roma (22 mayo 2004): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (28 mayo 2004), 1.

[142] Pontificia Comisión Bíblica, El pueblo judío y sus Escrituras sagradas en la Biblia cristiana (24 mayo 2001), 87.

[143] Cf. Discurso de despedida en el Aeropuerto de Tel Aviv (15 mayo 2009): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (16 mayo 2009), 11.

[144] Juan Pablo II, A los rabinos jefes de Israel: (23 marzo 2000): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (31 marzo 2000), 4.

[145] Propositiones 46 y 47.

[146] Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia (15 abril 1993), I, F.

[147] Cf. Discurso al mundo de la cultura en el Collège des Bernardins de París (12 septiembre 2008): AAS 100 (2008), 726.

[148] Propositio 46.

[149] Propositio 28.

[150] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 23.

[151] En todo caso, se recuerda que, por lo que se refiere a los llamados Libros Deuterocanónicos del Antiguo Testamento y su inspiración, los católicos y ortodoxos no tienen exactamente el mismo canon bíblico que los anglicanos y protestantes.

[152] Cf. Relatio post disceptationem, 36.

[153] Propositio 36.

[154] Cf. Discurso al XI Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos (25 enero 2007): AAS 99 (2007), 85-86.

[155] Conc. Ecum. Vat. II, Decr. Unitatis redintegratio, sobre el ecumenismo, 21.

[156] Cf. Propositio 36.

[157] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 10.

[158] Carta enc. Ut unum sint (25 mayo 1995), 44: AAS 87 (1995), 947.

[159] Conc. Ecum. Vat.II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 10.

[160] Ibíd.

[161] Cf. ibíd., 24.

[162] Cf. Propositio, 22

[163] S. Gregorio Magno, Moralia in Job 24, 8, 16: PL 76, 295.

[164] Cf. S. Atanasio, Vita Antonii, 2: PG 26, 842.

[165] Moralia, Regula, 80, 22: PG 31, 867.

[166] Regla, 73, 3: SC 182, 672.

[167] Tomás de Celano, La vita prima di S. Francesco, X, 22: FF 356.

[168] Regla, I, 1-2: FF 2750.

[169] B. Jordán de Sajonia, Libellus de principiis Ordinis Praedicatorum, 104: Monumenta Fratrum Praedicatorum Historica, Roma 1935, 16, p. 75.

[170] Orden de Hermanos Predicadores, Prime Costituzioni o Consuetudines, II, XXXI.

[171] Libro de la Vida, 40,1.

[172] Cf. Historia de un alma, Ms B 3rº.

[173] Ibíd., Ms C, 35vº.

[174] In Iohannis Evangelium Tractatus, 1, 12: PL 35, 1385.

[175] Carta enc. Veritatis splendor (6 agosto 1993), 25: AAS 85 (1993), 1153.

[176] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 8.

[177] Relatio post disceptationem, 11.

[178] N. 1.

[179] Discurso al Congreso «La Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia» (16 septiembre 2005): AAS 97 (2005), 956.

[180] Cf. Relatio post disceptationem, 10.

[181] Mensaje final, III, 6

[182] Conc. Ecum. Vat. II, Const. Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, 24.

[183] Ibíd., 7.

[184] Misal Romano, Ordenación de las lecturas de la Misa, 4.

[185] Ibíd., 9.

[186] Ibíd., 3; cf. Lc4, 16-21; 24, 25-35.44-49.

[187] Conc. Ecum. Vat. II, Const. Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, 102.

[188] Cf. Exhort. ap. postsinodal Sacramentum caritatis (22 febrero 2007) 44-45: AAS 99 (2007), 139-141.

[189] Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia (15 abril 1993), IV, C, 1.

[190] Ibíd., III, B, 3.

[191] Cf. Const. Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, 48.51.56; Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 21.26; Decr. Ad gentes, sobre la actividad misionera de la Iglesia, 6.15; Decr. Presbyterorum ordinis, sobre el ministerio y vida de los presbíteros 18; Decr.Perfectae caritatis, sobre la adecuada renovación de la vida religiosa, 6. En la gran tradición de la Iglesia encontramos expresiones significativas, como: «Corpus Christi intelligitur etiam[...]Scriptura Dei» (también la Escritura de Dios se considera Cuerpo de Cristo): Waltramus, De unitate Ecclesiae conservanda: 13, ed. W. Schwenkenbecher, Hannoverae 1883, p. 33; «La carne del Señor es verdadera comida y su sangre verdadera bebida; éste es el verdadero bien que se nos da en la vida presente, alimentarse de su carne y beber su sangre, no sólo en la Eucaristía, sino también en la lectura de la Sagrada Escritura. En efecto, lo que se obtiene del conocimiento de las Escrituras es verdadera comida y verdadera bebida»: S. Jerónimo, Commentarius in Ecclesiasten, 3: PL 23, 1092 A.

[192] J. Ratzinger (Benedicto XVI), Jesús de Nazaret, Madrid 2007, 316.

[193] Misal Romano, Ordenación de las lecturas de la Misa, 10.

[194] Ibíd.

[195] Cf. Propositio 7.

[196] Carta enc. Fides et ratio (14 septiembre 1998), 13: AAS 91 (1999), 16.

[197] Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1373-1374.

[198] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, 7.

[199] In Psalmum 147: CCL 78, 337-338.

[200] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 2.

[201] Cf. Const. Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, 107-108.

[202] Misal Romano, Ordenación de las lecturas de la Misa, 66.

[203] Propositio 16.

[204] Cf. Exhort. ap. postsinodal Sacramentum caritatis (22 febrero 2007) 45: AAS 99 (2007), 140-141.

[205] Cf. Propositio 14.

[206] Cf. Código de Derecho Canónico, can. 230 § 2; 204 §1.

[207] Misal Romano, Ordenación de las lecturas de la Misa, 55.

[208] Ibíd., 8.


£[209] N. 46: AAS 99 (2007), 141.

[210] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 25.

[211] Propositio 15.

[212] Ibíd.

[213] Sermo 179,1: PL 38, 966.

[214] Cf. Exhort. ap. postsinodal Sacramentum caritatis (22 febrero 2007), 93: AAS 99 (2007), 177.

[215] Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, Compendium Eucharisticum (25 marzo 2009), Ciudad del Vaticano, 2009.

[216] Epistula 52,7: CSEL 54, 426-427.

[217] Propositio 8.

[218] Rito de la Penitencia. Praenotanda, 17.

[219] Ibíd., 19.

[220] Propositio 8.

[221] Propositio 19.

[222] Ordenación general de la Liturgia de las Horas, III, 15.

[223] Const. Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, 85.

[224] Cf. Código de Derecho Canónico, cann. 276 §3; 1174 §1.

[225] Cf. Código de los Cánones de las Iglesias Orientales, cann. 377; 473, § 1 e 2, 1°; 538 §1; 881 § 1.

[226] Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, Bendicional. Orientaciones generales (17 diciembre 2001), 21.

[227] Cf. Propositio 18; Conc. Ecum. Vat. II, Const. Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, 35.

[228] Cf. Exhort. ap. postsinodal Sacramentum caritatis (22 febrero 2007), 75; AAS 99 (207), 162-163.

[229] Ibíd.

[230] Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, Directorio sobre la piedad popular. Principios y orientaciones (17 diciembre 2001), 87.

[231] Cf. Propositio 14.

[232] Cf. S. Ignacio de Antioquía, Ad Ephesios, 15, 2: Patres Apostolici, ed. F.X. Funk, Tubingae 1901, 224.

[233] Cf. S. Agustín, Sermo 288, 5: PL 38,1307; Sermo 120, 2: PL 38,677.

[234] Ordenación general del Misal Romano, 56.

[235] Ibíd., 45; cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, 30.

[236] Misal Romano, Ordenación de las lecturas de la Misa, 13.

[237] Cf. ibíd., 17.

[238] Propositio 40.

[239] Cf. Ordenación general del Misal Romano, 309.

[240] Cf. Propositio 14.

[241] Cf. Exhort. ap. postsinodal Sacramentum caritatis (22 febrero 2007), 69; AAS 99 (2007), 157.

[242] Cf. Ordenación General del Misal Romano, 57.

[243] Propositio 14.

[244] Cf. El canon 36 del Sínodo de Hipona del año 393: DS, 186.

[245] Cf. Juan Pablo II, Carta ap. Vicesimus quintus annus (4 diciembre 1988), 13: AAS 81 (1989), 910; Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, InstrucciónRedemptionis Sacramentum, sobre algunas cosas que se deben observar o evitar acerca de la Santísima Eucaristía (25 marzo 2004), 62.

[246] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, 116;Ordenación General del Misal Romano, 41.

[247] Cf. Propositio 14.

[248] Propositio 9.

[249] Epistula 30, 7: CSEL 54, 246.

[250] Id., Epistula 133, 13: CSEL 56, 260.

[251] Id., Epistula 107, 9.12: CSEL 55, 300.302.

[252] Id., Epistula 52, 7: CSEL 54, 426.

[253] Juan Pablo II, Carta Novo millennio ineunte (6 enero 2001), 31: AAS 83 (2001), 287-288.

[254] Propositio 30; Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 24.

[255] S. Jerónimo, Commentariorum in Isaiam libri, Prol.: PL 24, 17 B.

[256] Propositio 21.

[257] Cf. Propositio 23.

[258] Cf. Congregación para el Clero, Directorio general para la catequesis (15 agosto 1997), 94-96; Juan Pablo II, Exhort. ap. Catechesi tradendae (16 octubre 1979), 27: AAS 71 (1979), 1298-1299.

[259] Ibíd., 127; cf. Juan Pablo II, Exhort. ap. Catechesi tradendae (16 octubre 1979), 27: AAS71 (1979), 1299.

[260] Ibíd., 128.

[261] Cf. Propositio 33.

[262] Cf. Propositio 45.

[263] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia, 39-42.

[264] Propositio 31.


£[265] N. 15: AAS 96 (2004), 846-847.

£[266] N. 26: AAS 84 (1992), 698.

[267] Ibíd.

[268] Homilía en la Misa Crismal (9 abril 2009): AAS 101 (2009), 355.

[269] Ibíd., 356.

[270] Congregación para la Educación Católica, Normas básicas de la formación de los diáconos permanentes (22 febrero 1998), 11.

[271] Ibíd., 74.

[272] Cf. ibíd., 81.

[273] Propositio 32.

[274] Cf. Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Pastores dabo vobis (25 marzo 1992), 47: AAS84 (1992), 740-742.

[275] Propositio 24.

[276] Homilía en la Jornada Mundial de la Vida Consagrada (2 febrero 2008): AAS 100 (2008), 133; cf. Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Vita consecrata (25 marzo 1996), 82;AAS 88 (1996), 458-460.

[277] Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, Instrucción Caminar desde Cristo: un renovado compromiso de la Vida consagrada en el tercer milenio (19 mayo 2002), 24.

[278] Cf. Propositio 24.

[279] S. Benito, Regla, IV, 21: SC 181, 456-458.

[280] Discurso a los monjes de la Abadía de «Heiligenkreuz» (9 septiembre 2007): AAS 99 (2007), 856.

[281] Cf. Propositio 30.

[282] Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Christifideles laici (30 diciembre 1988), 17: AAS 81 (1989), 418.

[283] Cf. Propositio 33

[284] Exhort. ap. Familiaris consortio (22 noviembre 1981), 49; AAS 74 (1982), 140-141.

[285] Propositio 20.

[286] Cf. Propositio 21.

[287] Propositio 20.

[288] Cf. Carta ap. Mulieris dignitatem (15 agosto 1988), 31: AAS 80 (1988), 1728- 1729.

[289] Propositio 17.

[290] Cf. Propositiones 9. 22.


£[291] N. 25.

[292] Enarrationes in Psalmos, 85, 7: PL 37, 1086.

[293] Orígenes, Epistola ad Gregorium, 3: PG 11, 92.

[294] Discurso a los alumnos del Seminario Romano Mayor (19 febrero 2007): AAS 99 (2007), 253-254.

[295] Cf. Exhort. ap. postsinodal Sacramentum caritatis (22 febrero 2007), 66: AAS 99 (2007), 155-156.

[296] Mensaje final, III, 9.

[297] Ibíd.

[298] «Plenaria indulgentia conceditur christifideli qui Sacram Scripturam, iuxta textum a competenti auctoritate adprobatum, cum veneratione divino eloquio debita et ad modum lectionis spiritalis, per dimidiam saltem horam legerit; si per minus tempus id egerit indulgentia erit partialis»: Paenitentiaria Apostolica, Enchiridion indulgentiarum, Normae et concessiones (16 julio 1999), 30 § 1.

[299] Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1471-1479.

[300] Pablo VI, Const. ap. Indulgentiarum doctrina (1 enero 1967): AAS 59 (1967), 18-19.

[301] Cf. Epistula 49, 3: PL 16, 1204 A.

[302] Cf. Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Directorio sobre la piedad popular. Principios y orientaciones (17 diciembre 2002), 197-202.

[303] Cf. Propositio 55.

[304] Cf. Juan Pablo II, Carta ap. Rosarium Virginis Mariae (16 octubre 2002); AAS 95 (2003), 5-36.

[305] Propositio 55.

[306] Cf. Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Directorio sobre la piedad popular. Principios y orientaciones (17 diciembre 2002), 207.

[307] Cf. Propositio 51.

[308] Cf. Homilía en el Valle de Josafat, Jerusalén (12 mayo 2009): AAS 101 (2009), 473.

[309] Cf. Epistula 108, 14: CSEL 55, 324-325.

[310] Adversus haereses, IV, 20, 7: PG 7, 1037.

[311] Carta enc. Spe salvi (30 noviembre 2007), 31: AAS 99 (2007), 1010.

[312] Discurso en el encuentro con el mundo de la cultura en el Collège des Bernardins de París (12 septiembre 2008): AAS 100 (2008), 730.

[313] Cf. In Evangelium secundum Matthaeum 17, 7: PG 13, 1197 B;S. Jerónimo, Translatio homiliarum Origenis in Lucam, 36: PL 26, 324-325.

[314] Cf. Homilía en la Eucaristía de la apertura de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (5 octubre 2008): AAS 100 (2008), 757.

[315] Propositio 38.

[316] Cf. Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, Instrucción Caminar desde Cristo: un renovado compromiso de la Vida consagrada en el tercer milenio (19 mayo 2002), 36.

[317] Propositio 30.

[318] Cf. Propositio 38.

[319] Cf. Propositio 49.

[320] Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Redemptoris missio (7 diciembre 1990): AAS 83 (1991), 294-340; Id., Carta ap. Novo millennio ineunte (6 enero 2001), 40: AAS 93 (2001), 294-295.

[321] Propositio 38.

[322] Cf. Homilía en la Eucaristía de la apertura de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (5 octubre 2008): AAS 100 (2008), 753-757.

[323] Propositio 38.

[324] Mensaje final, IV,12.

[325] Pablo VI, Exhort. ap. Evangelii nuntiandi (8 diciembre 1975), 22: AAS 68 (1976), 20.

[326] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decl. Dignitatis humanae, sobre la libertad religiosa, 2.7.

[327] Cf. Propositio 39.

[328] Cf. Mensaje para Jornada Mundial de la Paz 2009: L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (12 diciembre 2008), 8-9.

[329] Exhort. ap. Evangelii nuntiandi (8 diciembre 1975), 19: AAS 68 (1976), 18.

[330] Cf. Propositio 39.

[331] Juan XXIII, Carta enc. Pacem in terris (11 abril 1963), I: AAS 55 (1963), 259.

[332] Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus (1 mayo 1991), 47: AAS 83 (1991), 851-852; Id., Discurso a la Asamblea general de las Naciones Unidas (2 octubre 1979), 13: AAS71 (1979), 1152-1153.

[333] Cf. Compendio de la doctrina social de la Iglesia, 152-159.

[334] Cf. Mensaje para Jornada Mundial de la Paz 2007 (8 diciembre 2006), 10:L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (15 diciembre 2006), 5-6.

[335] Cf. Propositio 8.

[336] Homilía al final de la Semana de oración por la unidad de los cristianos (25 enero 2009): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (30 enero 2009), 6.

[337] Homilía en la conclusión de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (26 octubre 2008): AAS 100 (2008), 779.

[338] Propositio 11.

[339] Carta enc. Deus caritas est (25 diciembre 2005), 28: AAS 98 (2006), 240.

[340] De doctrina christiana, I, 35,39-36,40: PL 34, 34.

[341] Cf. Mensaje para la XXI Jornada Mundial de la Juventud de 2006: AAS 98 (2006), 282-286.

[342] Cf. Propositio 34.

[343] Cf. ibíd.

[344] Homilía en el solemne inicio del ministerio petrino (24 abril 2005): AAS 97 (2005), 712.

[345] Cf. Propositio 38.

[346] Homilía en ocasión de la XVII Jornada mundial del Enfermo (11 febrero 2009):L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (120 febrero 2009), 7.

[347] Cf. Propositio 35.

[348] Propositio11.

[349] Cf. Carta enc. Deus caritas est(25 diciembre 2005), 25: AAS 98 (2006), 236-237.

[350] Propositio11.

[351] Homilía en la XLII Jornada Mundial de la Paz 2009 (1 enero 2009): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (9 enero 2009), 6.

[352] Propositio54.

[353] Cf. Exhort. ap. postsinodal Sacramentum caritatis (22 febrero 2007), 92: AAS 99 (2007), 176-177.

[354] Juan Pablo II, Discurso a la UNESCO (2 junio 1980), 6: AAS 72 (1980), 738.

[355] Cf. Propositio 41.

[356] Cf. ibíd.

[357] Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Fides et ratio (14 septiembre 1998), 80: AAS 91 (1999), 67-68.

[358] Cf. Lineamenta 23.

[359] Cf. Propositio 40.

[360] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decr. Inter mirifica, sobre los medios de comunicación social; Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, Instr. past. Communio et progressio, sobre los medios de comunicación social, preparada por mandato especial del Concilio Ecuménico Vaticano II (23 mayo 1971): AAS 63 (1971), 593-656; Juan Pablo II, Carta ap. El rápido desarrollo (24 enero 2005): AAS 97 (2005), 265-274; Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, Instr. past. Aetatis novae, sobre las comunicaciones sociales en el vigésimo aniversario de la Communio et progressio (22 febrero 1992): AAS 84 (1992), 447-468; Id., La Iglesia e internet (22 septiembre 2002).

[361] Cf. Mensaje final, IV,11; Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada mundial de las comunicaciones sociales 2009 (24 enero 2009): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (30 enero 2009), 3.

[362] Cf. Propositio 44.

[363] Juan Pablo II, Mensaje para la XXXVI Jornada mundial de las comunicaciones sociales 2002 (24 enero 2002), 6: L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (25 enero 2002), p. 5.

[364] Cf. Exhort. ap. Evangelii nuntiandi (8 diciembre 1975), 20: AAS 68 (1976), 18-19.

[365] Cf. Exhort. ap. postsinodal Sacramentum caritatis (22 febrero 2007), 78: AAS 99 (2007), 165.

[366] Cf. Propositio 48.

[367] Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia (15 abril 1993), IV, B.

[368] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decr. Ad gentes, sobre la actividad misionera de la Iglesia, 22; Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia (15 abril 1993), IV, B.

[369] Juan Pablo II, Discurso a los Obispos de Kenya (7 mayo 1980), 6: AAS 72 (1980), 497.

[370] Cf. Instrumentum laboris, 56.

[371] Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia (15 abril 1993), IV, B.

[372] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 22.

[373] Cf. Propositio 42.

[374] Cf. Propositio 43.

[375] Benedicto XVI, Homilía durante la Hora Tercia de la primera Congregación general del Sínodo de los Obispos (6 octubre 2008): AAS (2008), 760.

[376] Entre las numerosas intervenciones de diverso tipo, recuérdese: Juan Pablo II, Carta enc.Dominum et vivificantem (18 mayo 1986): AAS 78 (1986), 809-900; Id., Carta enc.Redemptoris missio (7 diciembre 1990): AAS 83 (1991), 249-340; Id., Discursos y Homilías en Asís con ocasión de la Jornada de oración por la paz, el 27 de octubre de 1986: L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (2 noviembre 1986), 1-2. 11-12; Jornada de oración por la paz el mundo (24 enero 2002): L’Osservatore Romano, ed. en lengua española (1 febrero 2002), 5-8; Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Dominus Iesus, sobre la unicidad y la universalidad salvífica de Jesucristo y de la Iglesia (6 agosto 2000): AAS 92 (2000), 742-765.

[377] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decl. Nostra aetate, sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas, 3.

[378] Cf. Discurso a los Embajadores de los Países de mayoría musulmana acreditados ante la Santa Sede (25 septiembre 2006): AAS 98 (2006), 704-706.

[379] Cf. Propositio 53.

[380] Cf. Propositio 50.

[381] Ibíd.

[382] Juan Pablo II, Discurso en el encuentro con los jóvenes musulmanes en Casablanca, Marruecos (19 agosto 1985), 5: AAS 78 (1986), 99.







Verbum Domini ES 123