SALUDO del CARDENAL PREFECTO
Hoy, 8 de diciembre de 1998,
solemnidad de la Inmaculada Concepción, consagramos
un nuevo servicio a María Santísima.
Como Prefecto de la Congregación
para el Clero manifiesto mi profunda devoción y mi
férvido agradecimiento a Su Santidad Juan Pablo II,
Vicario de Cristo y Sucesor de Pedro, por su
constante preocupación por todos los Sacerdotes y
Diáconos del mundo entero y por el impulso misionero
que él ha dado a la predicación y a la
catequesis con el fin de confirmar los hermanos en la
fe y dar respuesta a las instancias morales y
espirituales de los hombres y de las mujeres de
nuestro tiempo.
Pongo en las manos del venerado
Pastor de la Iglesia Universal nuestra modesta
colaboración.
Envío mi caluroso saludo en Cristo a
mis hermanos Obispos, Sacerdotes y Diáconos, a los
Catequistas, a los Religiosos y Religiosas y a todos
los fieles laicos que admirablemente colaboran
con espíritu de comunión- en la obra de
difusión de la palabra de Dios, revelada en Cristo y
por El ofrecida a todas las generaciones en su
Iglesia.
Consagro a la Santísima Madre de
Dios, la Inmaculada siempre Virgen María, este
esfuerzo de la Congregación para el Clero en el
compromiso de hacer conocer y apreciar cada vez más
el sagrado ministerio de los Sacerdotes y de los
Diáconos y de servir humilde y fielmente la Palabra,
en modo tal que Jesús el Hijo de Dios- sea
conocido, amado y seguido.
Saludo cordialmente a todos aquellos
que católicos o no, creyentes o no creyentes-
con su interés, honran nuestra "page"
Sean todos bienvenidos!