LOS CONGRESOS EUCARÍSTICOS INTERNACIONALES

I. Origen y desarrollo

II. El Comité Pontificio

III. El Delegado Nacional

IV. La preparaciónpastoral

V. La celebracióndel Congreso

VI. Despuésdel Congreso

I. ORIGEN Y DESARROLLO

Los Congresos Eucarísticos tuvieron su origen en Francia en la segunda mitad del siglo XIX. Fue la Srta. Emilia Tamisier (1834-1910), quien siguiendo la inspiraciónde San Pedro JuliánEymard (1811-1868), llamado "el Apóstol de la Eucaristía" tomó la iniciativa de organizar, con la ayuda de otros laicos, sacerdotes y obispos, y con la bendicióndel Papa LeónXIII, el primer Congreso Eucarístico Internacional en Lille. Su tema fue: "La Eucaristíasalva el mundo". En efecto, se creíaencontrar en la renovaciónde la fe en Cristo, presente en la Eucaristía, el remedio a la ignorancia e indiferencia religiosa.

Los primeros Congresos Eucarísticos fueron inspirados por la fe viva en la presencia real de la persona de Jesucristo en el Sacramento de la Eucaristía. Por consiguiente, el culto eucarístico se expresaba particularmente en la adoraciónsolemne y en grandes procesiones que manifestaban el triunfo de la Eucaristía. A la luz de los decretos de San PíoX sobre la comuniónfrecuente Sacra Tridentina Synodus (1905) y sobre la comuniónde los niños Quam singularis (1910), en la preparacióny celebraciónde los Congresos se promovían la comuniónfrecuente de los adultos y la primera comuniónde los niños.

Con el Pontificado de PíoXI los Congresos Eucarísticos desplegaron su carácter internacional, en el sentido de que comenzaron a celebrarse por turno en todos los continentes, adquiriendo una dimensiónmisionera e de "re-evangelización" (expresiónempleada en la preparacióncapilar del Congreso de Manila en 1937).

Desde el 37° Congreso celebrado en Mónaco en 1960, los Congresos Eucarísticos Internacionales se llamaron STATI ORBIS (propuesta del liturgista Josef Jungmann, SJ), con la celebraciónde la Eucaristíacomo centro y vértice culminante de todas las diversas manifestaciones y formas de devocióneucarística.

Después, el Concilio Vaticano II, por medio de la ConstituciónSacrosanctum Concilium en 1963, la InstrucciónEucharisticum mysterium de 1967 (n.67) y de manera particular el Ritual Romano De sacra communione et de cultu mysterii eucaristici extra Missam de 1973 (nn. 109-112), delinean la nueva imagen e indican los criterios para la preparacióny celebraciónde los congresos eucarísticos, que desde aquel momento en adelante estaránabiertos a los problemas del mundo contemporáneo, al ecumenismo y también, en la preparación, al diálogo inter-religioso

II. EL COMITÉ PONTIFICIO

PARA LOS CONGRESOS EUCARÍSTICOS INTERNACIONALES.

Para la preparacióndel primer Congreso Eucarístico Internacional de 1881 se constituyó,con la aprobacióndel Papa LeónXIII, un Comité permanente. Con un Estatuto renovado en 1986, el Papa Juan Pablo II le concedió el título de "Pontificio".

El Estatuto del Comité,fiel a la inspiraciónde origen, indica en los artículos 2 y 3 su finalidad: "El Comité Pontificio se propone hacer conocer, amar y servir cada vez mása Nuestro Señor Jesucristo en su Misterio Eucarístico, centro de la vida de la Iglesia y de su misiónpara la salvacióndel mundo" (art. 2).

Por consiguiente:

a) promueve la celebraciónperiódica de los Congresos Eucarísticos Internacionales;

b) pide a las Conferencias Episcopales y a los Sínodos Patriarcales que nombren a los Delegados Nacionales, los cuales se encargan de la preparaciónde los Congresos y cuando es necesario constituyen con la aprobacióny colaboraciónde la autoridad eclesiástica local los ComitésEucarísticos Nacionales;

c) favorece y da preferencia a las iniciativas que, en armoníacon las disposiciones vigentes de la Iglesia, se proponen incrementar la piedad hacia el Misterio Eucarístico en todos sus aspectos, desde la celebraciónde la Eucaristíahasta su culto extra missam;

d) solicita, por lo tanto, a los Delegados Nacionales o bien, donde existan, a los ComitésNacionales, documentacióne informaciónacerca del movimiento eucarístico en los propios países (art. 3).

Segúnlos Estatutos corresponde al Comité Pontificio examinar las propuestas acerca del lugar del Congreso, que seránsometidas al Santo Padre (art. 9a y 10d). Una vez aprobada la sede en la que se celebrará el Congreso, el Comité Pontificio examina el tema y el programa del Congreso para que despuéséstos tambiénsean sometidos y aprobados por el Papa (art. 10d).

III. EL DELEGADO NACIONAL

El Delegado Nacional es nombrado por la Conferencia Episcopal. Para poder dar continuidad al trabajo pastoral en el campo de la promocióndel culto eucarístico bajo todos sus aspectos (la Eucaristíacelebrada, adorada y vivida) normalmente su mandato deberá no limitarse sólo a la preparacióndel Congreso.

Para este fin, donde convenga, con el apoyo de la autoridad eclesial, es bueno constituir un Comité Nacional permanente no sólo para la preparacióndel Congreso Eucarístico Internacional, sino tambiénpara la actuaciónde sus conclusiones y para la organizacióny la animaciónde congresos eucarísticos nacionales y diocesanos. La colaboraciónde las asociaciones y de los movimientos eucarísticos puede ser de gran provecho espiritual.

El Delegado Nacional debe preparar para la Asamblea Plenaria un informe sobre la situacióndel culto y de la vida eucarística en su paísy, segúnel caso, sobre la preparaciónde un eventual congreso eucarístico nacional o diocesano.

IV. LA PREPARACIÓNPASTORAL

Todo Congreso Eucarístico Internacional, acontecimiento de la Iglesia Universal, debe involucrar la participacióna las Iglesias particulares esparcidas por el mundo, como expresiónde la comuniónen Cristo Eucaristía. En la perspectiva de la Nueva Evangelización, reiteradamente planteada por el Papa, un congreso eucarístico no puede contentarse con las celebraciones y las diversas manifestaciones en las cuales la Eucaristíaaparece como el centro de la Iglesia sólo durante algunos días.

En la preparaciónde los Congresos Eucarísticos Internacionales – y si conviene tambiénen los Congresos Eucarísticos Nacionales – el Comité Pontificio ofrece su colaboración. Segúnlos Estatutos (art.16) corresponde al Presidente del comité local procurar colaborar estrechamente con el Comité Pontificio en la seleccióndel tema, en la redaccióndel texto base y de manera particular, en la participaciónactiva en la Asamblea Plenaria del Comité Pontificio (art. 16 y 25); y finalmente tambiénen el programa de la celebracióndel congreso (art. 10e).

El Ritual Romano en el n. 111 da las siguientes indicaciones:

"En la preparacióndel congreso se conceda, sobre todo, importancia a los siguientes elementos:

a) una catequesis másintensa sobre la Eucaristía, especialmente en cuanto es misterio de Cristo vivo y actuando en la Iglesia; esta catequesis se adapte a la capacidad receptiva de los diferentes ambientes;

b) una participaciónmásactiva en la Sagrada Liturgia, que promueva la escucha religiosa de la Palabra de Dios y el sentido fraterno de la comunidad;

c) una búsqueda atenta de iniciativas y una realizacióndiligente y cuidadosa de obras sociales que favorezcan la promociónhumana y la debida comunidad de bienes aun temporales, siguiendo el ejemplo de la comunidad cristiana primitiva. de manera que la mesa eucarística represente el centro difusor del fermento del Evangelio, como fuerza propulsora para la construcciónde la sociedad humana en este mundo y juntamente sea prenda de la futura".

Corresponde a la Iglesia local determinar las fases de la preparaciónpastoral del Congreso Eucarístico Internacional por medio de Congresos eucarísticos nacionales y diocesanos o por medio de otras iniciativas parroquiales.

Al final de una preparaciónde mucho fruto espiritual siempre es muy conveniente celebrar y vivir los tiempos fuertes del añolitúrgico de Adviento y Cuaresma y prepararse con novenas y triduos a algunas grandes festividades como Pentecostésy la fiesta de Corpus Domini.

V. LA CELEBRACIÓNDEL CONGRESO

La celebracióndel Congreso Eucarístico Internacional normalmente dura una semana culminando en la "Statio Orbis" que es la celebraciónEucarística presidida por el Papa o por su Legado como expresiónvisible de la comuniónde la Iglesia universal.

El Ritual Romano, citado anteriormente, indica en el nº 112 los siguientes criterios:

a) la celebraciónde la Eucaristíasea verdaderamente el centro y la culminacióna la que se dirijan todos los actos y los diversos ejercicios de piedad;

b) las celebraciones de la Palabra de Dios, las sesiones catequéticas y otras reuniones públicas tiendan sobre todo a que el tema propuesto se investigue con mayor profundidad, y se propongan con mayor claridad los aspectos prácticos a fin de llevarlos a efecto;

c) concédase la oportunidad de tener ya las oraciones comunes, ya la adoraciónprolongada, ante el Santísimo Sacramento expuesto, en determinadas iglesias que se juzguen mása propósito para este ejercicio de piedad; d) en cuanto a organizar una procesión, en que se traslada al Santísimo Sacramento con himnos y preces públicas por las calles de la ciudad, guárdense las normas para las procesiones eucarísticas (nn. 101-108), mirando a las condiciones sociales y religiosas del lugar.

En las sesiones generales, en que se reúnen los fieles de una lengua principal (o de varias lenguas con traducciónsimultánea) los relatores escogidos a nivel internacional ayudan a profundizar diversos aspectos del tema del Congreso, desarrollado en el texto base, para un conocimiento profundo del misterio eucarístico y sus consecuencias en la vida personal, familiar y política-social. Los testimonios de vida eucarística enriquecen estas reuniones como tambiénel compartir los bienes en la caridad y hospitalidad.

Se indicarántambiénalgunas iglesias determinadas donde los diversos grupos lingüísticos con sus Delegados nacionales puedan reunirse, de acuerdo con el programa principal, para celebraciones y reflexiones.

Durante la semana del Congreso Eucarístico Internacional y particularmente en el díade la STATIO ORBIS,se invita a todas las Iglesias particulares a que se unan espiritualmente expresando la comuniónde la Iglesia universal en la única Eucaristíaque hace de la Iglesia el único cuerpo de Cristo.

VI. DESPUÉSDEL CONGRESO

Para que el Congreso Eucarístico Internacional de muchos frutos es indispensable que encuentre una fecunda continuidad en las diócesis y en las parroquias. Esto requiere una concepciónrenovada del papel de los Delegados nacionales y de los Comitésnacionales. Ellos deben ser los animadores permanentes del culto eucarístico en el sentido amplio de la palabra (celebración, adoracióny vida), y mantener viva la llama, de manera que los Congresos Eucarísticos Internacionales no quedan sólo en un hermoso recuerdo personal, sino que tengan continuidad pastoral den un renovado impulso misionero.